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Peleas entre perros

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Hora del paseo. Sales con tu perro para que tenga contacto con el mundo exterior, socialice y haga sus necesidades. Y en una pequeña distracción, tu perro se abalanza sobre otro antes de que te hayas dado cuenta.

Las peleas entre perros pueden impresionar, y, sobre todo, asustan. Pueden herirse seriamente, aunque no todas las peleas son a vida o muerte.

En este artículo vamos a explicar las principales causas de las peleas entre perros, cómo reconocer las señales que las anticipan, y algunos consejos para evitarlas.

Las causas de las peleas entre perros

Las peleas entre perros suelen empezar por razones instintivas, que a menudo no se entiende desde la óptima humana.

En el artículo de “¿Por qué muerden los perros?” explicábamos lo que es la “zona crítica”: el espacio entre el miedo ( huir / ceder), y la agresividad ( atacar / defender). Y aunque lo hacíamos refiriéndonos más a la agresividad de los perros hacia las personas, podemos trasladarla a la dimensión canina. Eso sí, con matices.

Las principales razones por las que un perro ataca a otro son los celos, la falta de sociabilidad, y la territorialidad y la protección de recursos o de una persona o animal querido. También pueden, sencillamente, no llevarse bien por cuestiones como su personalidad o su olor, por poner algunos ejemplos.

Causas hay muchas, pero en un plano más profundo está la frustración, que aunque es algo más complejo, está ligada a los factores que la generan. Lo detallamos más abajo.

Celos

Los celos son un problema bastante frecuente, y pueden derivar en peleas. El momento social en el que dos perros se reconocen y/o sus propietarios hablan puede facilitar que uno de ellos toque al perro del otro.

Un gruñido, ladrido o pequeño aullido puede ser la primera señal de que al perro no le gusta que su propietario le dé atención a otro. Si bien lo habitual es que un propietario no toque a otros perros, no hay ninguna regla que lo prohíba. Es más, sucede con frecuencia, y debería ser algo positivo para normalizar más la convivencia entre perros y humanos.

Objetos

En la misma línea, un objeto o juguete puede ser la causa de una pelea. Cuando hay otro perro en casa, es importante que cada uno tenga sus juguetes para evitar que concentren su atención en el mismo objeto.
Separar a los perros un rato es una buena forma de permitir que cada uno disfrute de sus juguetes, de manera individual.

Igualmente, es recomendable no llevar juguetes a lugares donde hay otros perros.

Territorialidad

Aunque pueda sonar parecido a los celos, la territorialidad es distinta. La base de los ataques por territorialidad tiene que ver con una amenaza a la seguridad del entorno o a los recursos que le ofrece.

Protección

La protección de otros individuos puede tener un ataque como consecuencia.

Frustración

La sensación de impotencia puede hacer que un perro ataque a otro que no tiene relación alguna con la causa original. La frustración es una causa de agresividad más frecuente de lo que se piensa, como sucede también entre los humanos. De hecho, puede seguir el mismo esquema, salvando algunas diferencias. Por ejemplo, que por sentirse limitado en cosas que le son importantes aumente su irritabilidad y la libere con un perro amigo, o incluso que convive con él.

Anticipar las peleas entre perros

Normalmente, toda pelea es precedida por ladridos o gruñidos, y por la posición de ataque:

  • Patas delanteras marcando posición
  • Inclinación hacia adelante
  • Orejas totalmente hacia atrás
  • Cabeza erguida
  • Mirada afilada.
  • Cola, normalmente recta y hacia arriba
  • Dientes visibles
  • Gruñidos y ladridos amenazadores
  • Pelo erizado

Sin embargo, un mordisco tiene menos importancia en la relación entre perros que la que le damos los humanos. Un enfrentamiento puede quedarse en nada. Aún así, siempre es mejor prevenir y reconocer las señales antes de que la cosa pase a mayores.

Recuerda que una socialización insuficiente puede manifestarse en detalles como que el perro no sepa controlar la fuerza de su mordida o se aproxime de forma demasiado directa a otros.

Prevenir las peleas entre perros

Como decíamos más arriba, es importante que los perros perciban que tienen la atención de su propietario y que esta sea equilibrada si hay otros perros.

Siempre decimos que la clave está en la socialización temprana. Un período, normalmente en sus primeros meses de vida, en el que aprenden los códigos para relacionarse con otros perros, objetos y personas. En edad adulta, la socialización es menos intensa y los perros buscan la seguridad de lo que ya conocen. Si ves que tu perro tiene problemas con otros sujetos, lo mejor es acudir a un etólogo canino.

Anticipar una pelea pasa también por reconocer el lenguaje corporal de los perros, los movimientos de su cola y los ladridos.

Advertencias

  • Las hembras pueden pelearse igual que los machos. Es un error pensar que, por instinto maternal, no puedan atacar a perros más pequeños o cachorros.
  • Si tu perro se ve envuelto en una pelea, es difícil resistir la tentación de separarlo. Sin embargo, es peligroso y puede terminar contigo como principal afectado. Cuando una pelea ya está declarada, los perros no distinguirán a su amo de otra persona. Además, después de una pelea tu perro necesitará cuidado, y si estás herido puedes tener dificultades para dárselo.
  • Nunca intentes separar de una pelea a un perro que no conoces. Puede interpretar que te estás uniendo a ella, y puedes resultar herido.

¿Qué hacer ante una pelea entre perros?

En general, la distracción es una manera efectiva de controlar la situación. Un ruido muy fuerte, o la separación física con objetos puede funcionar, pero no eliminará las causas del enfrentamiento.

En cualquier caso, si hay pelea debes estar preparado para controlar a tu perro sin intervenir en ella.

  • Mantén la calma. Recuerda que los perros se contagian de la energía que tienen a su alrededor, y que tu nerviosismo puede avivar el fuego de la pelea. Evita gritar, o golpear a los perros.
  • Despeja la zona, pidiéndole a los demás propietarios que sujeten a sus perros. Así evitarás que se metan en la pelea y la hagan más grande.
  • Mojarlo con un chorro de agua puede distraer su atención temporalmente y ayudar a calmar la situación. Ahora, no siempre tendrás acceso a una manguera.
  • Un solo grito, alto y firme mientras golpeas tus manos fuertemente entre ellas (un aplauso) distraerá a los perros y te permitirá coger al tuyo.
  • Pon una barrera física. Una manta, una chaqueta pesada sobre los perros puede ayudar a desviar temporalmente su atención, y hacer más fácil su separación.
  • Si los perros se han enganchado y no se sueltan, la manera mas efectiva es usar un correa en forma de lazo, y estirar ejerciendo una tensión continua hasta que los perros se suelten.

Una sola persona no podrá separar a dos perros fácilmente. Por eso, todos los propietarios de perros involucrados en una pelea tienen que actuar.

El método holístico que seguimos en Adiestrar Perros se centra en el bienestar canino, precisamente para evitar reacciones imprevisibles en situaciones inesperadas. Un perro que sabe controlar sus emociones tendrá menos predisposición a pelearse, sabrá discernir mejor lo que sucede a su alrededor y qué pretenden otros perros y personas al aproximarse a él.

Pero lo mejor para evitarlo es conocer a tu perro e identificar dónde está su zona crítica.

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